Detrás del producto
En primavera y otoño, contar con un ligero aislamiento es mucho más útil de lo que podrías imaginar, especialmente durante los esfuerzos más intensos, como sesiones de repeticiones en colinas o competiciones. Una cinta ligeramente aislante garantizará que las orejas y la frente queden protegidas del frío y del viento y permitirá que tu cuerpo regule la temperatura de manera natural a través de la coronilla, que queda expuesta.